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Especialidades

Ansiedad

La ansiedad es un estado mental que se experimenta a raíz de un episodio estresante. Algunas veces no se logra identificar el gatillante de manera consciente. Es una sensación desagradable que involucra el cuerpo y la mente, produciendo bloqueos, inseguridad, pensamientos negativos, miedos, temblores, sudoración y mareos.

Comúnmente las personas  enfrentan la ansiedad comiendo de manera compulsiva, fumando, bebiendo o medicándose con ansiolíticos  (alprazolam, lorazepam, diazepam, clonazepam) los cuales producen una sensación tranquilizante, pero estos farmacos  presentan efectos secundarios tales como: somnolencia, deterioro de la memoria, dependencia y problemas en la concentración.

 

La forma más efectiva de tratarlo es en una terapia psicológica en la cual se analizan las causas latentes y se desarrollan herramientas para disminuirlo de manera paulatina y continua en el tiempo.

Es preciso mencionar que en algunos casos se trabaja en conjunto con un psiquiatra para los cuadros de estrés o los llamados ataques de ansiedad sean controlados por un especialista.

Es fundamental que el paciente entregue toda la información necesaria y el contacto de su psiquiatra, para así compartir información y hacer una terapia dual.
Es necesario enfatizar que los medicamentos no logran ser efectivos sin un tratamiento psicológico ya que el tratamiento farmacologico abordan sólo los síntomas y no su causa.

En el proceso terapéutico se promoverá la toma de conciencia y aceptación de la persona en cuanto a sus sensaciones y pensamientos, los cuales repercuten en un funcionamiento ansiógeno. Se fomentará la autorregulación ante estados de agitación o inquietud que naturalmente generan respuestas físicas displacenteras.

Terapia en adolescentes

La palabra adolecer, deviene del verbo intransitivo “sufrir cierta carencia o vicio”, esto nos da luces de lo que experimenta un joven en esta etapa. Al pasar el tránsito de niño a  adulto, los adolescentes comienzan a incorporar conductas y formas de comprender la realidad las cuales fueron inculcadas en su infancia, la que devienen de los modelos parentales. Estas se comienzan a cuestionar, integrando formas de ser desde el entorno social y cultural , para asi definir su propia identidad y personalidad.

Éstas características son observables  en diversos modelos parentales, en estos encontramos el de tipo estricto, liberal y disfuncional.

Esta etapa los transita a la individualización: ellos intentan formarse de manera autónoma, disponiendo de todos los recursos relacionales distintintivos, es por esto que recurren a relaciones amorosas ensimismadas o a pertenecer a grupos que tengan códigos con los que generen pertenencia. Buscan sentirse seres únicos, pensantes e inmedibles dentro de un grupo; siendo esta etapa decidora para la constitución de la personalidad del adolecente. Desde aquí se desprende la importancia del rol de los tutores o padres.

El tratamiento psicológico en esta temática es compleja ya que existe una pugna constante de lucha de poderes al interior del hogar. Los padres usualmente no negocian, sino que rigidizan sus pautas normativas, lo cual provoca en el adolescente un rechazo a lo establecido

Es relevante trabajar en sesión la coherencia entre el comportamiento del adulto y las señales que constantemente le da al adolescente; por otra parte es fundamental trabajar en la comunicación efectiva y la resolución de conflictos. Dichos aspectos serán de utilidad  para poner los límites adecuados desde el afecto y la comprensión.

Estrés

El estrés aparece cuando una persona se encuentra sobrepasada por algún acontecimiento o situación. Éste afecta de manera física, provocando en algunos casos migrañas, trastornos de sueño, cansancio excesivo, problemas gastrointestinales y taquicardias; los que muchas veces son confundidos con otras enfermedades. Al no ser detectada y tratada debidamente, esta enfermedad podría provocar depresión, insomnio, ansiedad, ataques de pánico y neurosis, baja autoestima y desgano.

En la terapia se indagarán los fenómenos desencadenantes para trabajarlos a tiempo; de esta manera se fortaleceran los recursos personales, enfocando cada aspecto influyente para así abordar de manera efectiva las diversas situaciones que lo causan y construir herramientas dirigidas a disminuir los síntomas estresores.

Psicología geriátrica

La sociedad, en sus avances tanto médicos como sociales, ha generado cambios en los estilos de vida de las personas adultas. Ya no hablamos de la tercera edad como la etapa culmine de la vida, sino que agregamos la cuarta edad como etapa de vejez avanzada. Dichos cambios suponen una modificación hacia la mirada de los adultos mayores, tanto en su integración en la sociedad como grupo activo en acceso a la tecnología y en adaptación con el medio externo.

La calidad de vida de estas personas depende de cuán integrados estén en la sociedad, de su utilidad y de la propia percepción que tengan de sí mismos. Según cuál sea el estilo de vida que posean y la experiencia de vida que hayan atravesado, esto influirá en la visión que mantengan acerca de sí mismos y en sus deseos de supervivencia como también en la acentuación de rasgos de la propia personalidad.

La terapia con adultos mayores se basa en la aceptación y resignificación de la propia vivencia; con el objeto de activar aspectos psicosociales, de salud y bienestar. Se da hincapié en la continuidad de la propia existencia como protagonistas activos, evitando impresiones de desvalimiento  y fortaleciendo su rol a través de su participación en distintos escenarios.

Orientación a padres de adolescentes en crisis

Caso clinico:

“Mi hijo ya no es el mismo desde que lo cambiamos de colegio, apenas contesta mis preguntas y pasa demasiado tiempo en el dormitorio con su celular. Hay días que es toda una alegría y conversa como lo hacía antes, pero existen otros en que cambia de humor fácilmente y da portazos. Creo que sus nuevas amistades lo están mal influenciando y es más, he encontrado entre sus cosas cigarros y olor a marihuana en sus prendas”.

La adolescencia es un periodo normativo de la experiencia humana, un puente entre la niñez y la adultez, en el cual los jóvenes van desarrollando su identidad y personalidad. Este trance trae consigo dificultades en la sociabilización con padres y cuidadores, dado que supone la obtención de independencia y la integración de nuevas pautas sociales que corresponden a las de su generación, lo cual contrasta marcadamente con la imagen que se tiene de la etapa infantil.

El abordaje terapéutico con padres, conlleva crear consciencia sobre esta etapa, las dificultades a las que están expuestos y las maneras de sobrellevar una sana convivencia, a través del entendimiento de lo que sucede internamente en sus hijos. Se ofrecen herramientas y técnicas para modificar pautas interaccionales, las cuales muchas veces mantienen el problema. Por otro lado, se insta a observar la dinámica familiar y el rol que cada miembro cumple en el sistema, con la finalidad de integrar cambios pertinentes.

Terapia de pareja

Tanto el paciente como su pareja tienen comportamientos arraigados desde la familia, lo que los hace enfrentar los problemas de manera diferente y valorar e interpretar la realidad según sus dinámicas de origendistintos.

Una convivencia negativa en la pareja podría provocar transformaciones en la personalidad, como inseguridad, falta de autoestima, celos, dependencia emocional, ansiedad. Términos traumáticos y pensamientos obsesivos en torno a los problemas que lo aquejan o persisten de relaciones pasadas.

La posición del psicólogo es neutra a la hora de trabajar con la pareja, no está a favor de ninguna de las partes y siempre velará por mantener una posición ética. La terapia es de carácter dinámico y se trabaja en las áreas de conflicto señaladas por la pareja. Brindando herramientas para la solución de éstos y entrenando competencias que sean adquiridas para futuros problemas. Se invita al pensamiento reflexivo de ambas partes y la búsqueda de soluciones mediante el concenso.

Trastorno del sueño

Usualmente las personas que acuden a terapia y presentan este tipo de problemas, señalan lo siguiente:

  • “Nunca son suficientes las horas de sueño, duerma 8 o 12 horas siempre despierto cansada”.
  • “Ando somnoliento durante el día, cuando llega la hora de dormir no puedo conciliar el sueño, doy vueltas en la cama y no consigo descansar”.
  • “Despierto de 3 a 5 veces por noche y me toma tiempo volver a conciliar el sueño”.

Si alguna de estas afirmaciones te hace mención, es posible que se deba a un trastorno del sueño. Las causas que lo originan pueden estar relacionados a condiciones físicas (problemas respiratorios, gástricos, entre otros), de consumo (alcohol, cafeínas, cigarro y consumo de drogas) y mentales. En relación a esta última existe una alta probabilidad a que se deba a problemas de depresión, ansiedad  y estrés, lo que usualmente conlleva estados de insomnio (no poder domir) e hipersomnia (dormir en exceso).

Desde la terapia psicológica existen modalidades para contrarrestar sus síntomas, en este sentido se utiliza la Terapia  Cognitivo Conductual, enfocada en modificar hábitos y pensamientos que provocan discapacidad para conciliar y mantener el sueño; siendo uno de los tratamientos más eficaces para combatirlo, dado que incide directamente en el reconocimiento de  creencias al controlar pensamientos y preocupaciones. Desde lo conductual, se favorece la creación de hábitos para el sueño y la evitación de comportamientos que influencian el mal dormir. Dicho enfoque contrarresta la utilización de fármacos, puesto que su abordaje profundiza en las causas psicológicas de la afección modificando la manera en que se piensa y actúa frente a esta.

Trastorno Alimenticio

Se denomina trastorno alimenticio a los problemas generados en la conducta alimentaria, vale decir, el aumento de su ingesta, evitación o disminución. Dentro de este resaltan dos tipos de afecciones, las cuales se asocian al rechazo de mantener el peso corporal en los valores mínimos normales.

  • Anorexia: inhibición de la ingesta de alimentos, lo cual provoca un deterioro progresivo en la salud (desnutrición, bajas defensas, fatiga, caries, úlcera entre otros) y en la que es evidente el desgaste físico y psicológico (baja autoestima, cambios abruptos en el humor, inseguridad y distorción de la autoimagen).
  • Bulimia: caracterizada por periodos de mucho apetito, seguida con conductas compensatorias como el vómito provocado; el abuso de fármacos como los laxantes, los diuréticos y otros medicamentos; el ayuno y el ejercicio excesivo.

Ambas se caracterizan por una alteración en la percepción de la auto imagen. A nivel psicológico, se asocia a falta de autoestima al no existir aceptación por la imagen e intentar modificarla con hábitos insanos, los cuales provocan en la persona angustia y depresión.

La terapia psicológica para este tipo de conflicto se basa en el refuerzo de la autoestima y en la seguridad personal. Con la finalidad de empoderar a la persona mediante el reconocimiento de aspectos positivos, ofreciendo herramientas para hacer frente a las distorsiones en la autoimagen y en la propia valía. Dado que como fin último se busca la aceptación social y por consguiente la propia.

 

Dependencia emocional

La dependencia emocional se caracteriza por establecer un vinculo de carácter ansioso hacia una persona, validansose através de ella; por lo cual depende de la aprobación y la atención constante de ese otro, ya que de esta manera el se siente seguro y protegido. Esto demuestra su vulnerabilidad e inseguridad ante la vida, por lo cual proyecta su cuidado y validación en diversas personas (padres,amigos y pareja). De esta manera crea disntintas estrategias con el fin de retener a la persona. Es usual que el dependiente emocional culpe y justifique a un otro de sus fracasos; o debido a su baja autoestima crea que sus logros dependen de ese otro.

Una de las explicaciones del origen de la dependencia suele estar ligada a experiencias de sobreprotección, abandono y negligencia en la primera infancia. La invisibilidad o sobreatención genera que la personas dependientes emocionales necesiten de una constante atención, de tal manera, que estas cubran sus carencias de afecto y seguridad propia.

El psicólogo especialista en la materia abordará posibles traumas y experiencias, con el fin de descubrir las dinámicas que posee la persona para enfrentarse y relacionarse con un otro. El tipo de vínculo que establecen estas personas, se suele denominar “tóxico”, puesto que atraves de practicas insanas tales como,  exesivo control, celos enfermisos y fanatismo. Termian por agobiar, cansar y odiar, debido a una sensación de asfixia, lo cual no se logra sustentar en el tiempo.

Problemas de autoestima

Cuando notamos que existe una constante autodevaluación de las propias capacidades y una tendencia a observar aspectos positivos únicamente en terceros, estamos frente a personas en conflicto con la autoestima. La palabra supone la estima propia y cuando esta se encuentra descendida es muy probable que la persona asuma una posición marginal en la sociedad, lo que conlleva al sufrimiento, la pasividad y el acercamiento a personas manipuladoras y/o explotadoras.

Relato de un paciente en conflictos con su autoestima:

“Me han dicho que soy lo suficientemente bueno para tomar el cargo, pero siento que mis capacidades no son las adecuadas. De pequeño mis compañeros veían cualidades en mí que yo no podía observar y me sentía avergonzado de escucharlas. Muchas veces, también, dejé que el resto decidiera o no comenté lo que me ocurría por creer que mis problemas eran menos importantes que los del resto. Siempre me he mantenido en segundo plano y a veces no me siento merecedor de los aspectos positivos que me da la vida”.

Para trabajar la autoestima el abordaje terapeutico se enfoca en la modificación de la percepción que tenemos de nosotros mismos; integrando una imagen realista de las propias capacidades, virtudes y defectos. Al contrastar creencias y pensamientos acerca de sí (ej: soy inútil; si lo dice hector, está bien, yo no soy inteligente; merecer yo,  hacer, se deja en evidencia las incoherencias del propio relato, ofreciendo una mirada más realista y objetiva, lo que repercute en una visión más favorable de la propia persona, añadiendo seguridad y estabilidad.

Depresión pre y post parto

Todo cambio en la vida genera un estrés, al tener que adaptarse a una nueva realidad. En el caso específico del embarazo, se alteran las hormonas, planes de vida y cambia la dinámica diaria.

La depresión preparto :

Suele producirse por miedo a un cambio rotundo en la vida, ya sea por el aumento de responsabilidades, las alteraciones en el estado físico, disminución de las libertades, entre otros factores. También es muy común en embarazos no deseados.

La depresión post parto:

Es relevante saber que es un proceso usual que experimentan las mujeres, lo que diferencia los otros procesos, es el nivel de impacto que este tengan en la vida de la persona, lo que depende del contexto en el que se desarrolla el embarazo. Al producirse cambios hormonales y físicos, estos alteran la conducta, el estado anímico y las proyecciones de vida.

En la terapia se evalúa caso a caso, ya que cada mujer tiene vivencias, creencias, juicios y concepciones distintas. Es muy importante validar a la mujer en la terapia, cualquiera sea el contexto en el que se encuentre. En las sesiones se buscará comprender las razones que sustentan la carga emocional que puede estar experimentando la mujer en dicho proceso. Se trabajarán en los sentimientos de culpa y los juicios que la paciente tenga sobre la maternidad.

 

Depresión

La depresión es una enfermedad que afecta el modo de sentir y pensar del individuo. Provoca sensaciones de vacío constante o intermitente y las razones de esto pueden ser fundadas o no. Repercute en las relaciones sociales, ya que afecta en la comunicación con la familia, pareja, amigos y/o el trabajo.

Este trastorno muchas veces afecta la calidad del sueño, generando falta de interés y disfrute por las actividades que antes eran importantes para la persona. A su vez, podrá afectar los hábitos alimenticios, siendo la ansiedad propia de este trastorno. Las personas tienden a “llenar estos vacíos” con  comida, alcohol, drogas o durmiendo más de la cuenta. La pena es una sensación habitual la cual se manifiesta con llantos injustificados o no, esto se percibe en la conducta general de la persona.

Por tanto, la terapia consiste en hacer consciente aquellos aspectos que entorpecen la vivencia del presente, dado que la principal justificación de la afección es la irresolubilidad de situaciones del pasado. Por ello, la labor es dar una mirada comprensiva a las experiencias, de modo que, a través de la contextualización del conflicto, se logre descender la carga emocional que muchas veces viene acompañada de culpa y temor. Desde allí, trabajar con los recursos que posee el individuo, potenciando sus áreas de desarrollo y reconociendo la propia valía.

Es necesario indicar que según el alcance de la afección, la terapia se deba realizar en conjunto con otros profesionales de la salud mental, dado que en casos extremos puede derivar en suicidio u otras conductas autolesivas.

Adicciones

Las adicciones generan cambios a nivel cerebral, particularmente sobre los receptores neuronales de dopamina y serotonina, los cuales controlan funciones relacionadas con la recompensa. Tal situación, a largo plazo, genera la necesidad de mayores niveles de consumo de sustancias para obtener los efectos deseados. En este punto es fácil reconocer cuando las personas ya no poseen el control, dado que es visible el deterioro, ya sea desde un ámbito cognitivo, físico, social y/o económico.
La terapia en adicciones se enfoca en reconocer los aspectos favorables del paciente, contando con todos sus recursos y redes de apoyo. Para ello es necesario identificar las situaciones que influencian su consumo. El psicólogo indaga en el historial pasado y actual  del paciente con la finalidad de encontrar las posibles causas y motivaciones de su consumo.  El fin último del consumo es la evasión de la realidad.

Es relevante mencionar que el hecho de descontinuar el consumo de estupefacientes trae consigo efectos segundarios como la abtinencia. Esta supone síntomas ansiosos, persecutorios, y de conductas agresivas. En algunas ocaciones el tratamiento farmacológico es recomendable cuando los esfuerzos propios no lograr dar resultados.

Estrés laboral

Existe un fenómeno llamado “Síndrome de Burnout” o “Síndrome del quemado”, esto lo  gatilla un estado de excesiva carga laboral, lo que deriva en estrés. A esta aspecto se suma  la calidad del trato recibido (invisibilización por parte de los compañeros, no reconocimiento de logros, remuneraciones bajas y malos tratos por parte del público con el que se trabaja).

El Burnout refiere al estrés que provoca una sobrecarga laboral, la que produce sintomas de: agotamiento generalizado, desgano, angustia, cambios de peso, falta de energía y mal humor, o bien, actitudes oposicionistas desafiantes.

Una de las características principales para detectar un “burnout” es “la disposición negativa” de un sujeto a cualquier tipo de tarea o relación interpersonal al interior de un trabajo. Usualmente ocurre cuando una persona se ve sobrepasada en sus tareas laborales lo cual  le produce una fatiga emocional, falta de motivación. Además devienen sintomas fisicos tales como: dolores lumbares y estomacales.

 

El trabajo del psicólogo para esta afección se focaliza en una estrategia que disminuye los efectos de su impacto en la persona, que por consiguiente influye en el desempeño laboral y en las relaciones con sus pares, colaboradores, equipos de trabajo y familia. Este trastorno es progresivo y la tolerancia es cada vez menor, comienza a bajar el rendimiento, por lo que aprender métodos novedosos para adaptarse a los cambios propios de una organización.

En la terapia se indaga sobre las posibles causas que provocaron esta afección y se diseña un plan de trabajo para visibilizar el problema. Junto con esto, se contruyen herramientas que ofrecerán un adecuado manejo del conflicto según el contexto y las características propias del paciente.

Bullying

El bullying es una forma de maltrato que se puede presentar de manera visible y muchas veces silenciosa. En este no se dimensiona el sufrimiento que experimenta la persona día a día, ya sea lo un niño, adolescente o adulto. Con frecuencia esta situación acontece en el espacios sociales, como el escolar y el laboral. Este último recibe el nombre de “Síndrome de Burnout”. Existen alarmas que nos permitirán identificar y tomar consciencia de este fenómeno. Entre ellas encontramos: irritabilidad, tristeza, miedos injustificados, pesadillas, pérdida de apetito y golpes o moretones en el cuerpo. Las consecuencias de esta experiencia producen una distorsión en la imagen social de la persona, minimizándose en su entorno y provocando problemas emocionales como depresión y/o  ansiedad.

El Bullying no afecta solo a la persona agredida, si no también a su agresor y espectadores. En el caso de estos últimos, se naturaliza la violencia, lo cual provoca una distorsión a la hora de identificarla y los vuelve tolerantes a ella, fomentando una personalidad carente de empatía. Es fundamental el rol de padres, amigos y pareja, para identificar la problemática y tomar medidas, puesto que en ocasiones la persona no es consciente de lo que está sucediendo.

 

En las sesiones terapéuticas se revisarán las pautas relacionales que operan en la cotidianidad, a su vez se analizará la postura y las acciones que realizan los padres (en el caso de adolescentes) en la resolución de conflictos. Es relevante trabajar en terapia la calidad de la contención y apoyo que se esté brindando, ya que estas formarán parte de las herramientas con la que el enfrentara la situación.

Duelo

Toda persona que haya experimentado una pérdida atraviesa un periodo de duelo. Lo cual se asocia a todo aquello que posea un significado emocional, como al tipo de vínculo establecido; pudiendo estar sujeto a una persona, mascota, puesto de trabajo y/o estatus socio económico. El duelo es un proceso que conlleva atravesar una serie de etapas, lo que usualmente se inicia con la negación de lo ocurrido y culmina con su aceptación. El manejo y la intensidad emocional con la que se enfrente la situación dependerá en parte de como hayan ocurrido los hechos, ya sea esta, de forma esperado o sorpresiva y del apoyo con el que se cuente, el contexto y los recursos psicológicos existentes.

En la terapia psicológica de duelo se trabajan las siete etapas por las que atraviesa la persona. Estas son:  la negación, confusión, ira y rabia, dolor/culpa; tristeza, aceptación y restablecimiento. Cada etapa conlleva un sentir particular lo que responde al proceso de adaptación de la perdida.

Problemas con el control de impulsos

La pérdida del control de impulsos puede originarse por múltiples factores, los cuales, al ser extendidos en el tiempo, moldean la manera en que el cerebro responde a los estímulos externos. Dicho modo de responder limita el tiempo de una respuesta, careciendo del espacio suficiente para procesar la acción que se estaría generando. Las consecuencias, muchas veces, son nefastas y las personas acusan no tener control sobre sus acciones y se desligan de la responsabilidad, justificándose o poniendo la responsabilidad en el otro.

En la terapia se trabaja el control emocional, para lograr controlar estos impulsos que:  invaden, bloquean e influencian su actuar. El objetivo de la terapia es que el paciente logre distinguir un punto de equilibrio entre tus emociones, pensamientos y  acciones. Para prevenir y dar mayor control a situaciones conflictivas. Es fundamental la terapia psicológica para comprender y empatizar con estas formas de comportamiento. Es relevante mencionar que en algunos casos es necesario hacer terapias duales, junto a un psiquiatra.

Sexología

Es una especialidad de la psicología que trabaja en la dificultad en el desempeño y rendimiento de la actividad sexual. Los problemas más comunes en torno a esta temática son: la eyaculación precoz, disfunción eréctil (problemas para mantener el pene erecto), falta o inexistencia de excitación o sobre excitación y dificultades para conseguir un orgasmo (anorgasmia) o de lubricación natural de las zonas coitales.

Estas problemáticas generan frustración, ansiedad y bloqueos en las personas que las padecen, generando reacciones defensivas  y de inhibición; ya que experimentan sensaciones de vergüenza e impotencia, impactando en el autoestima y la seguridad personal.

Déficit atencional

Si bien el déficit atencional se relaciona frecuentemente a la infancia, sus síntomas se pueden percibir en la etapa adolescente y adulta, lo que impacta en la calidad de vida de la persona que lo padece. Sus síntomas se pueden asociar a:

  • Falta de concentración y atención
  • Des organización y dificultad en la planificación
  • Conflictos en la gestión del tiempo

 

Cuando el déficit está asociado a la hiperactividad es usual que las personas manifiesten conductas ansiosas, impulsivas, de actividad constante y sobrecarga de trabajo y/o abuso de sustancias.

La terapia psicológica basada en el déficit atencional, está dirigida al reconocimiento y comprensión de los síntomas, en la planificación y adecuación de hábitos, como también en el ofrecimiento de Técnicas de tipo Cognitivo Conductual, basadas en la reducción de los síntomas. Por otro lado, la evaluación de dicha condición está supeditado a la intervención de profesionales médicos, quienes a través de sus técnicas constatan la gravedad de los síntomas e intervienen, de ser necesario, a través de fármacos.

Coach

El coaching es una metodología que entrena las herramientas personales de las personas, liberando su potencial para incrementar al máximo su desempeño. Éste consiste en ayudar a aprender o desaprender ciertas pautas de comportamiento para identificar el foco del problema, como también los impedimentos para lograr los resultados esperados.

Es común encontrar esta forma de trabajo en el ámbito ejecutivo para mejorar las competencias relacionales dentro de un equipo de trabajo. Se trata de promover la resolución de conflictos en un equipo, potenciar las habilidades blandas y gestionar las emociones en torno a una estrategia. Logrando así, un liderazgo efectivo y modos de trabajo adecuados para la ejecución de un cargo laboral.
Las organizaciones están en constantes cambios, por esto se necesitan desarrollar competencias adaptativas para contribuir de manera asertiva por medio de las herramientas ofrecidas por el coach.

Ruptura Emocional

Las rupturas emocionales son duelos, procesos en los que las personas se adaptan a la pérdida del objeto amado, es decir de seres queridos y/o materiales. Como tal es esperable que ocurra una crisis, lo que supone una etapa de negación y de inestabilidad en el que los recursos psicológicos existentes no logran ser suficientes para sobrellevar la situación. Su extensión en el tiempo, dependerá de lo anterior como también de las estrategias utilizadas para su abordaje.

En este sentido, la terapia va en función de observar de manera realista y objetiva la situación, de modo que el camino a seguir sea el más adecuado para cada caso. Dicha orientación se da en relación a las expectativas que traigan consigo, el contexto y los componentes de la propia personalidad.

Dolores crónicos oncológicos

Al hablar de cáncer y abordar su complejidad, muchas veces nos remitimos casi exclusivamente a sus efectos físicos, olvidando la gran importancia que tienen los componentes psicológicos. Independiente de la gravedad del asunto, el sólo hecho de poseer la enfermedad genera shock, afectando tanto a la persona que lo padece como a su entorno más cercano. La posibilidad de muerte es inherente, por lo que suele generar pánico, además de sentimientos de tristeza y desolación. El apoyo social se torna algo primordial, como también lo es mantener una actitud activa y empoderada.

Como tal el enfoque terapéutico para esta afección conlleva una mirada biopsicosocial, la cual atiende la interrelación de factores psíquicos y mentales ante el dolor físico; siendo su abordaje, la intervención de componentes, tanto afectivos, cognitivos como conductuales. Es decir, en virtud de que las actitudes, respuestas y comportamientos ante la enfermedad inciden directamente en una posible recuperación, esto facilita y complementa el efecto positivo de otras terapias (quimioterapia e intervenciones quirúrgicas).

Fibromialgia

Esta afección trata de una sensación corporal de dolor crónico a nivel general, en la cual se presume que existe ausencia de estímulos que lo puedan desencadenar. Personas que lo padecen describen sentir dolor músculo esquelético por todo el cuerpo, de manera difusa y no específica. Cuando los síntomas perduran por más de tres meses, se hace efectiva su identificación. A su vez, las personas mantienen síntomas de depresión y ansiedad, lo que es visto como parte de las características del trastorno. Exámenes clínicos indican que no existe correlato fisiológico asociado, por lo que hoy en día su identificación y tratamiento se encuentra en investigación, siendo multidisciplinaria la metodología de trabajo.

El tratamiento se toma de los factores de riesgo asociados a la enfermedad para intervenir variables psicológicas. Desde este punto, la intervención se hace necesaria para disminuir el impacto emocional asociado al dolor crónico, lo cual a su vez se remite a la interpretación de la enfermedad incidiendo directamente en su manejo. En virtud de ello, a través de la expresión de temores y sensaciones, se capacitará al paciente y se ofrecerán herramientas para su control, lo que conlleva psicoeducación tanto individual como familiar para dar comprensión a los síntomas y su manejo.

Problemáticas de Género

Para comprender la naturaleza de esta problemática es necesario distinguir los conceptos de género y sexualidad. Este último refiere a un ámbito biológico, el cual representa las diferencias en las características anátomicas y hormonales de las personas. En tanto, el genero es un constructo social, que determina una forma especifica de ser tanto para el hombre como para la mujer. Dichos aspectos están determinados por la cultura y el momento social en que se encuentran inmersos.

Por ejemplo “la mujer debe tener hijos para sentirse realizada”, “Un hombre no debe demostrar sus sentimientos y emociones. Ya que se consideran aspectos relativos a la vulnerabilidad”. Estas creencias arraigadas desde la cultura, moldean a las persona a ser y comportarse de una manera especifica; lo cual rigidisa y direcciona el comportamiento de los mismos, al ser adquirido por la persona como una verdad absoluta. Lo que muchas veces provoca reacciones adversas (misoginia, machismo, homofobia; dificultades emocionales y problemas de indentidad) hacia la diversidad sexual.

Estas concepciones se construyen bajo aspectos morales y éticos (valores propios de una cultura especifica) y los conflictos se comienzan a observar cuando las personas expresan una disarmonía con el rol impuesto.

Un tipo de terapia dirigida hacia el tratamiento de esta afección, hace hincapié en la visibilización de las desigualdades de género. Promoviendo el entendimiento y la aceptación de la corporalidad, como en el descubrimiento propio, lo que genera un espacio de psicoeducación personal y familiar.

Psicología del Deporte